domingo, 5 de abril de 2009

MaraviDioso Angus-AC/DC-Young

Oir los discos de AC/DC desde los 80 no ha sido un ejercicio que nos haya hecho descubrir muchas novedades en su forma de hacer canciones. Tampoco a la hora de diseñar sus representaciones en directo les ha supuesto demasiados quebraderos de cabeza últimamente, utilizando casi los mismos recursos desde hace ya décadas. Pero el grupo australiano tiene una cualidad poco común, y es que sin llegar a sorprender y siendo bastante previsibles, consigue satisfacer a todo aquél que se acerca a uno de sus conciertos. Esto nos ocurrió ayer a todos los que estuvimos en el BEC de Barakaldo viendo su último espectáculo de la gira Black Ice. La campana en Hell's Bells, el numerito del striptease, la muñeca hinchable, los cañonazos, etc, son efectos conocidos por todos. El repertorio gracias a Internet lo sabemos también al dedillo pero cuando se oyen los primeros guitarrazos de la noche con Rock 'N Roll Train la masa recibe la descarga eléctrica suficiente para encenderse y no descansar hasta la última For Those About To Rock (We Salute You). Y toda esta energía es posible gracias a una banda con edades más cercanas al geriátrico que al instituto. Un cantante, Brian Johnson, con 61 tacos que, aunque siempre ha planeado sobre él la sombra del añorado Bon Scott, mantiene el tipo, todo hay que decirlo, en un show de estas características. Unos acompañantes sobrios y eficaces como Malcom Young que no intenta protagonizar ni su minuto de gloria, todo en favor de su pequeño Gran hermano. Porque es Angus Young el verdadero tren del rock & roll que llevan a cada ciudad. Una persona escuálida y de baja estatura que encima del escenario no deja de saltar, correr y brincar y que con sus perfectos riffs enciende a todos y cada uno de los presentes. Un tipo que parece una persona desvalida fuera del escenario pero en cambio es una máquina de pura fuerza y testosterona encima de él. De persona corriente a Dios en un instante. Maravillosos ayer AC/DC con su maraviDioso Angus Young.

2 comentarios:

Roberto Moso dijo...

Qué cabrón... con entrada y todo...como se nota que eres conde...je je je

El Conde de MonteCristo dijo...

Como podrás imaginar un aristócrata que intenta estar al loro como yo intenta por todos los medios acudir a eventos de este tipo, aunque a él acuda el lumpen más bajo y marginal de la sociedad. Además, gracias a un elemento de ese lumpen le estoy agradecido porque él me consiguió la entrada para el concierto.