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miércoles, 1 de octubre de 2008

De la piara a la escuela

Hace justo un mes publiqué una entrada en la que criticaba las formas del Financial Times en censurar la economía española. El mismo tiempo ha tardado el periódico británico en publicar otro artículo esta vez alabando el sistema financiero español y en particular al Banco de España y al Banco Santander.

En un análisis superficial da qué pensar cómo es posible que en tan breve intervalo de tiempo los británicos pasen de recurrir a términos porcinos para menospreciar la economía hispana y después en un abrir y cerrar de ojos la elogien. ¿Quizá el gobierno de Zapatero haya intervenido y se quejó a su homónimo inglés y éste a instado a la rectificación? Si es así, ¿qué armas ha empleado el ejecutivo español? ¿Se ha quejado sin más mostrando su enfado? o ¿ha tenido que recurrir por ejemplo a pasar por su hocico anglosajón que España ha ganado la Eurocopa y que deben un respeto al campeón? O ¿es que están todos acojonados por la crisis y no está la cosa como para andarse tirando los trastos a la cabeza?

Creo que este cambio de sentido en el rotativo económico no es desde luego algo espontáneo y que seguramente ha sido provocado por las quejas recibidas desde la Moncloa. Si es como parece que es, me asombra que el ejecutivo socialista tenga ese poder de influencia pero quizá todo sea tan sencillo como pensar que se haya abierto un nuevo tiempo debido al batacazo económico mundial. El tiempo, ese juez insobornable que da y que quita razones (García dixit), nos lo dirá.

martes, 2 de septiembre de 2008

La piara económica de Europa

Hoy la prensa española se hace eco de un artículo publicado en el diario británico Financial Times en el que llama PIGS a Portugal, Italia, Grecia y a España, que significa CERDOS en inglés. Las iniciales en el idioma de Shakespeare de los 4 países hacen posible este juego burlón a su vez con la marcha de la economía en los países mediterráneos.

Parte de razón tienen estos hijos de la Gran Bretaña al presentarnos un panorama tan desesperanzador pero la alusión a los cerdos también me suena a su clásico sentimiento de superioridad anglosajona, al más puro estilo Victoria Beckham con su célebre "España huele a ajo". O tal vez quieran mirar para otro lado después de leer el pasado 30 de agosto que su ministro de finanzas declaraba que el Reino Unido afrontará la peor crisis económica en 60 años.

El término PIGS por lo que he podido investigar gracias al blog completísimo de Leopoldo Abadía, un profesor del IESE, lo inventó el economista Andrew Clare, aunque alguien apunta que no es nada nuevo y que ese término ya se utilizaba en los 80. De todas formas, justo hoy cuando da pánico ver los gráficos de la evolución del paro, es un golpe bajo al optimista que todos llevamos dentro.

A mi personalmente de todo esto lo que verdaderamente me preocupa (sin demagogia) son las historias que hay detrás de las personas afectadas por la crisis y que afrontan un período oscuro sin trabajo y con deudas que pagar. Los que no me dan pena en absoluto son los que se han lucrado en el pasado a base de abusos y que ahora ven las orejas al lobo. Algunos han cerrado y otros lo harán pronto. Y no me refiero, como podéis intuir, sólo a los sectores de la construcción, inmobiliario o bancario. También al textil, al calzado, etc que ya comienzan a pagar con tiendas vacías por sus precios desorbitados. Y los perjudicados los pequeños comerciantes y el consumidor de a pie.

Me resulta paradójico que nuestro progreso tecnológico, la optimización de los sistemas de producción, la "deslocalización" de empresas a países en vías de desarrollo por su mano de obra barata ,etc todo ello orientado a abaratar los costes de producción, no hacen otra cosa sino aumentar el precio final para el comprador. Qué curioso es este progreso y bienestar humano.

(Foto sacada en Skansen, Estocolmo)

Aquí precisamente hay cerdos de sobra (me refiero a los de cuatro patas) y eso lo sabrá el director del Financial Times que en alguna visita seguramente se habrá zampado un buen plato de jamón. A mí del cerdo me gusta todo, hasta sus andares. Y pertenezco incluso al "Club Del Cerdo Cojo" (aunque últimamente está poco activo... y no miro a nadie) pero en este caso para mí la flema inglesa ha fallado en su escupitajo.