lunes 22 de junio de 2009

SOLPASIÓN

Todos los que habían oído la noticia expresaban su desaprobación con diferentes gestos. Algunos soltaban juramentos, otros resoplaban cariacontecidos. El bar entero era un lugar de pesimismo y frustración. Todos habían escuchado por la televisión la previsión del tiempo para el verano. Un año más la meteorología les era adversa. La región no tenía la suerte de su lado. Todos estaban tremendamente preocupados. Los de los bares, los comerciantes, a los que les gusta la playa, los que quieren ponerse morenos...Todos tenían un nubarrón al que maldecir, un chubasco al que insultar. ¿Todos? Mientras el resto discutía la noticia, él salió del bar aguantando la emoción. No podía expresarla delante de ellos. No era tan cruel. Tenía que reprimirla hasta llegar a su negocio. Por fin lo consiguió. Mientras entraba por la puerta del solarium de su cadena SOLPASION, soltó la mayor carcajada que pudo mientras saltaba de alegría.

martes 16 de junio de 2009

Summertime Blues

Hay versiones y versiones sobre la famosa canción de Eddie Cochran. En su (desafortunadamente) corta existencia nos dejó una pequeña colección de canciones como este "Blues del Verano" que junto a C'mon Everybody quizá sean las dos más conocidas. Un trágico accidente cortó su prometedora carrera teniéndonos que conformar con las versiones que se harían tras su muerte.
Una de las más logradas fue la que hizo The Who, llena de energía y potencia como podéis comprobar en su actuación en el mítico festival de Woodstock de 1969.



Un año antes los Blue Cheer habían publicado en su primer disco una demoledora versión que acabo de descubrir. Tres tíos que suenan como 20, con una potencia inusual y una psicodelia de la mejor escuela haciendo honor a su lugar de procedencia, San Francisco. Y es que el motivo de su nombre además se debía a un tipo de LSD que se vendía por aquella época. Por lo que he visto por la red siguen en activo y el año pasado se acercaron por aquí, concretamente al Azkena Rock. Famosos en su tiempo por el volumen brutal de sus actuaciones, subid el de vuestros altavoces si os atrevéis.

lunes 1 de junio de 2009

El Juego Sucio Tras La Muerte De Antonio Vega

Era de suponer que el río revuelto que se monta después de una muerte prematura como la de Antonio Vega iba a provocar la ganancia de pescadores que ya se está dando. Y más sabiendo, con el cuerpo aún caliente, que la discográfica EMI anunciaba un disco recopilatorio 3 días después de fallecer el músico.

Ya no cuidan ni las formas ni los tiempos. Si antaño cuando el negocio les iba de puta madre ya se aprovechaban de este tipo de circunstancias (aunque no tan descaradamente que yo recuerde), en estos tiempos de vacas flacas no quieren perder la más mínima oportunidad de hacer caja. No se esfuerzan ni en disimularlo. ¿Cómo no va a estar en crisis esta industria con semejantes actitudes? Ahora además con el tan cacareado argumento de la piratería e internet, intentan buscar argumentos para sus fechorías, con la SGAE como artillería pesada en la lucha. ¿Acaso se creen que el disco que nos decargamos, es un disco que íbamos a comprar antes de la descarga? Algunos ni antes ni después, más bien la mayoría. Otros pocos sí, como los del miembro de Nacha Pop. Internet tuvo la culpa hace años que yo profundizara en la discografía del madrileño y así descubrí toda su obra musical. Y por eso después me compré todos sus discos. En estos casos favorables a sus intereses, ¿qué porcentaje le dan a internet de sus beneficios?

Hoy en la lista Afyve de ventas el primer puesto es para el último disco de Green Day, el segundo para la banda sonora de Hannah Montana y el tercero para este recopilatorio póstumo. Las tiendas de discos (más bien las grandes cadenas que entre otras cosas venden también discos), han subido los precios de sus álbumes y los han rescatado del fondo de sus estanterías para ponerlos bien delante de nuestros ojos.

Por el 10º aniversario de la muerte de John Lennon hicieron un programa especial en Telemadrid. Se pedía la opinión a diferentes personas del mundo del espectáculo sobre la figura del Beatle. En el plató estaban Santiago Alcanda (presentador) Alejandra Grepi (actriz), Iturriaga (deportista y presentador), Diego Manrique (periodista musical) y Enrique Bunbury (rockero). En este enlace podéis ver el video al completo. Entre las opiniones que se recogieron de los que no estaban en el estudio está la de Antonio Vega que decía por aquel entonces lo siguiente:



Si ahora estuviera viendo lo que están haciendo tras su muerte no es de extrañar que dijera lo mismo aunque con un tono seguramente más alto y enojado. Ante este tipo de carroñerismo mercantilista, me quedo con este sencillo y altruista homenaje que le han hecho unos niños de un colegio. Quedémonos con lo bueno.


lunes 18 de mayo de 2009

Entrevista a Anji Carmelo

Reproduzco esta entrevista en la que Anji Carmelo, a la que no conocía hasta hoy, da con las claves de lo que se siente después de la pérdida de un ser querido. Como mensaje final y optimista, me quedo con este mensaje:
"Yo mantengo una creencia, que la gente no conoce, y es que esa persona, esté donde esté, está escuchando, está conectado, puedes decir lo que no has podido decir en vida y seguro que le llega."


En este enlace tenéis la entrevista original.


ANJI CARMELO ESPECIALISTA EN DUELO
«Padres que han perdido a un hijo van a ver a U2 que antes odiaban»
La experta en duelo, que visita Bilbao, cree que las familias de víctimas desarrollan «empatía y compasión»
18.05.2009 - AINHOA DE LAS HERAS | BILBAO


Su voz transmite calma y sus enseñanzas alivian el desgarro que sufren quienes han perdido a un ser querido. Anji Carmelo, doctora en metafísica y autora de varios libros sobre el duelo y la muerte, ofreció la noche del viernes en el salón de actos del centro cívico Bidarte, en Deusto, una conferencia a los miembros de la asociación vizcaína Krisalida, de padres de hijos fallecidos en accidentes o por enfermedades, entre otras causas. Anji nació en Filipinas hace 61 años. Afincada en Barcelona, trabaja vinculada a asociaciones de víctimas y de enfermos de cáncer.
-¿Cómo pueden los padres de Marta del Castillo superar este momento?
-Cada duelo es tan distinto como cada persona. Es muy difícil saber de antemano cómo se puede llevar. El caso está rodeado de las peores circunstancias, por la forma de la muerte, por el hecho de que aún no hayan encontrado a Marta... Es desgarrador, pero cada uno tiene su fuerza. Llevo 18 años trabajando con temas de duelo, y se tiene que llorar, se tiene que poder expresar todo el dolor, el horror que supone esa pérdida para el padre, la madre, los hermanos, la pareja... En el momento en que estás metida en algo tan tremendamente horrible, dentro de ti empieza a surgir todo lo que necesitas para superar ese momento. Lo llaman estado de shock porque no somos así de rápidos, pero en esa situación un poco fuera de la realidad se está gestando la fuerza, el aguante, el valor, todo lo que necesitas para poder sobrevivir. Si eso no fuera así, nos fulminaría en pocos segundos.
-Entonces, la salida está en su interior.
-Por eso pueden levantarse cada día y dar un paso, vestirse... Esa fuerza ya está dentro, lo que pasa es que ellos no lo reconocerán hasta mucho más tarde, cuando puedan decir 'He cambiado, soy mucho más fuerte, las cosas que antes me tumbaban, ahora ni caso'. No quieren reconocerlo porque en muchos está la creencia de que no pueden haber ganado a través de lo peor que les puede pasar en la vida.
-¿Y cómo deben actuar las personas que acompañan en ese duelo?
-Es importante que aunque el acompañante sepa que esa persona lleva esa fuerza dentro, no lo diga, porque se le rebelarán. Si les dices, 'vas a poder', ellos contestarán, 'cállate, no sabes de lo que estás hablando porque tú no has pasado por ello'. Lo que ellos quieren al principio es que tú comprendas ese dolor, su tragedia.
-Hay que escucharles.
-Debes estar para cualquier cosa que puedan necesitar, pero sin marcar sus necesidades porque si no, se sentirán avasallados, agobiados; o por el contrario pensarán que ya nadie les hace caso. Han perdido significado, probablemente esa persona que se ha ido es la que más significado les daba, se produce una gran pérdida de autoestima. Y si han tenido, por muy poco que sea, algo que ver con esa muerte, la culpabilidad es tremenda.
-Cuando no recuperan el cuerpo, como en el caso de Marta, los allegados no pueden cerrar la herida.
-Si apareciera el cadáver, supondría poner un punto final y eso les dejaría descansar, dentro de lo que cabe, sabiendo que a su vez ella también está descansando en paz.
-Pero, ¿se puede llegar a superar la muerte de un hijo?
-Sí, se puede superar la muerte de un hijo. Conozco muchas personas que lo han conseguido y que están ayudando a otros. Desarrollan una serie de cualidades impresionantes: compasión, comprensión, empatía..., que les hace personas con una dimensión más, en este mundo de hoy en que cada uno va a lo suyo.
-En su último libro 'De la oruga a la mariposa' describe esa metamorfosis. ¿Cómo es?
-La mariposa es el símbolo por excelencia de la vida después de la vida. Dejamos de ser orugas y nos convertimos en algo que la oruga nunca pensó que podría ser. Yo he recogido ese símbolo, no me refiero a la persona muerta sino a los que se quedan en orugas totales, se encierran en esa crisálida, pero en algún momento salen como mariposas. En este libro tengo bastantes testimonios de mariposas, de padres que explican ese lado.
-¿Y cómo viven esa transformación?
-Según la física cuántica, la energía no muere. Heredamos la energía de nuestros seres queridos o de cualquier persona con la que hemos tenido una relación. Entonces, cuando un hijo se va y el dolor va desapareciendo poco a poco, de pronto los padres empiezan a experimentar cosas que sus hijos sentían y que ellos muchas veces rechazaban. Es como si la energía del hijo volviera para formar parte de ellos.
-Póngame un ejemplo.
-Comienzan a ir a conciertos de U2 y dicen que lo disfrutan, aunque antes, cuando su hijo estaba en casa, decían 'quita esa música que no la aguanto'. Pasa una y otra vez, o de pronto se encuentran pronunciando palabras que ellos utilizaban. Es impactante y muy bonito, porque te das cuenta de que realmente no ha muerto.
-Una muerte traumática, un asesinato, un accidente de tráfico, ¿agrava el duelo?
-Sí, porque añade el agravante de la sorpresa, algo que no esperabas. Si es una enfermedad que se veía venir, como la vejez, se puede preparar, viviendo más a esa persona, estando con ella, se empieza el duelo, se puede decir todo lo que tenías que decir. De esta otra forma, hay muchas cosas que se han quedado en el tintero, que no has podido decir. Yo mantengo una creencia, que la gente no conoce, y es que esa persona, esté donde esté, está escuchando, está conectado, puedes decir lo que no has podido decir en vida y seguro que le llega. Pero esto será más adelante, hay una primera etapa en que todo es dolor y sufrimiento.
-¿Cuánto dura el duelo?
-En cada persona es diferente. Si la vida no te está forzando, si no tienes que volver a un trabajo, te lo puedes tomar con mucha más calma y entonces se puede extender. Los hombres, que quieren a los hijos tanto o más que sus parejas, tienen que hacer de tripas corazón y volver a la vida, así que en ellos esa etapa no se alarga tanto. Si distraen la atención, no le dan tantas vueltas.
-Entonces, hablar del caso, poner flores en el punto del accidente, ¿contribuye a superar la crisis o lo dificulta?
-Cada uno tiene que hacer lo que siente; hay un ejemplo puntual que es la habitación del hijo. Hay muchos padres que quieren mantenerlo todo igual y otros que creen que es lo peor que se puede hacer, que hay que deshacerlo, recogerlo. Cada uno tiene que saber lo que necesita hacer para sentirse bien.
-¿Qué diferencia hay entre padres y madres?
-Las mujeres nos enfrentamos más con nuestros sentimientos; el hombre no sabe, cuanto menos tenga que hacerlo, mejor. Pero tiene que poder hablar, y llega un momento en que los amigos ya están hartos, que la pareja ya no puede más. Tener un grupo de duelo con personas que han pasado por lo mismo y poder simplemente ser comprendido y escuchar a los demás, es fundamental. Poder pensar: 'yo no estoy tan mal, no me estoy volviendo loca, no soy la única, aquello que yo pensaba es general, también les pasa', eso es importante.
-¿Son las mujeres las grandes sufridoras?
-No, las mujeres pueden con sus sentimientos,de manera que pueden expresarlos más. Hay un vínculo mayor madre-hijos, una unión difícil de romper, una simbiosis energética muy profunda.
-¿Cuáles son los casos más difíciles?
-Los únicos ejemplos de procesos en los que la mariposa no emerge es entre parejas que han vivido juntos siempre y la persona que se queda es muy mayor y no puede rehacer su vida.

sábado 16 de mayo de 2009

Antonio Vega y Su Nana

Entrañable y emotivo encuentro del que se hizo eco el pasado 13 de mayo (1 día después de su fallecimiento) el periódico asturiano La Nueva España entre Antonio Vega y su "nana". Una historia que desconocía y que ahora tras su despedida cobra mayor sentido.


Araceli, la «nana pop» avilesina
Una vecina de Versalles cuidó de Antonio Vega y de sus hermanos durante más de veinte años, en los que fue testigo de su temprana vocación musical
Oviedo / Avilés,

Ch. NEIRA / S. F.

El concierto del 4 de febrero de 2006 en la Casa de Cultura de Avilés no fue el último que ofreció Antonio Vega en Asturias. Luego pasaría por el Filarmónica y en el pasado año actuó dos veces en Oviedo. Pero aquel recital tuvo algo más. Era la primera vez en más de veinte años que Antonio Vega volvía a Avilés y hubo reencuentros. Uno, quizás esperado, con el músico y periodista Tete Bonilla, que conservaba desde los ochenta y de la época en que «La Banda del Tren» bajaba a maquetar a Madrid una amistad sincera y mantenida a lo largo de los años. El otro, inesperado para el músico, salió del barrio de Versalles y por un momento le dio la vida. Antonio, cada vez más cabizbajo y retraído en los últimos años, bajó al camerino tras el concierto de la Casa de Cultura y la cara se le cambió al ver a Araceli Rubio Vázquez. «¡Araceli!, ¿qué haces tú aquí?». «Es que yo vivo aquí». Y se fundieron en un abrazo, en lágrimas, y se contaron mucho.
Araceli Rubio fue la niñera de Antonio Vega desde que el músico tenía 5 años y siguió en la casa de los padres, «la casa del doctor Vega», durante treinta años. Todavía en la actualidad sigue viajando a celebrar con toda la familia los aniversarios, las fechas importantes. Ayer, derrumbada, se decía a sí misma que por un tiempo no bajará. «No, ahora están destrozados». También ella, conmovida hasta el alma ante una noticia que no por anunciada tantas veces podía quitarle los recuerdos del niño que vio crecer: «Lo crie, lo cuidé de pequeñito, un chaval tan bueno, un genio, y no porque lo diga yo, pero valía mucho y era una buena persona», se lamentaba ayer Araceli Rubio desde su casa en Versalles, donde regresó hace ya unos cuantos años.

La niñera del genio del pop español entró en casa cuando eran ya seis hermanos. Y siempre lamentó la debilidad y las enfermedades del músico. En el emotivo encuentro en el que se volvieron a ver en los camerinos de la Casa de Cultura de Avilés, en aquel mes de febrero de 2006, le tocaba la cara una y otra vez y lo reñía: «Antonio, ¡qué flaco estás! Tienes que comer más».

Entre los llantos Araceli es capaz de recordar los días felices del paso de la infancia a la juventud, cuando Antonio Vega empezaba con la música. «La "Chica de ayer" la compuso cuando yo estaba ahí», explicaba ayer Araceli. «Vivíamos en una urbanización cerca de Barajas, y él andaba todo el rato del jardín, donde la piscina, para arriba, escribiendo unas letritas. Yo le pregunté: "¿Qué haces, Antonio?". Y me dijo: "Mira, Araceli, que te voy a cantar"». Era la «Chica de ayer», o alguna de sus estrofas, porque Araceli le aplaudió la canción y Antonio Vega le dijo que no, que no estaba terminada. Y siguió en el jardín, escribiendo. Y al poco volvía a cantarle otra estrofa.
También conoció Araceli los primeros años de «Nacha Pop», y vio cómo los padres de Antonio Vega no acababan de comprender todo aquello. «Iban a los conciertos y venían desorientadísimos, porque no estaban acostumbrados a la música y a todo eso, que fue la movida de los ochenta y que nos cambió la vida a todos». Luego llegan los años malos. Los años de Antonio Vega perdiéndose. «Mira, una de sus chicas, Marga, lo vimos con ella en un aniversario de boda de los padres. La madre dijo que igual no venía, pero al final apareció con ella. Yo la cogí en un aparte y le pedí que me lo cuidara. "Tranquila, de esto lo saco yo", me dijo. Y fíjate, la pobre no pudo. Se murió antes que él».

Vuelve de vez en vez Araceli a romper en llanto. Y no para de repetir lo bueno que era ese niño al que crió, al que vio nacer, al que quería con toda el alma. Le queda el consuelo, eso lo admite, de que las canciones inmortales que compuso seguirán ganando oyentes y manteniendo viva su memoria durante muchos años. No quiere recordarlo enfermo y cabizbajo. «No, Antonio siempre se reía mucho conmigo, siempre estaba de buen humor». Ése era su niño.