Mostrando las entradas con la etiqueta microrrelato. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta microrrelato. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de junio de 2010

Polvo diario


El lunes, rapapolvo.
El martes, ni te cases ni te empolves.
El miércoles, de ceniza en polvo.
El jueves, POLVO (presentación nuevo libro de Roberto Moso en la feria del libro de Bilbao, 11:30 AM).
El viernes, polvorosa.
El sábado, polvorón.
El domingo, hecho polvo.


miércoles, 30 de diciembre de 2009

El signo de los tiempos


Preparando el sencillo ágape para recibir como corresponde la visita de los Reyes Magos en su casa, había recordado esa mágica noche cuando era tan sólo un niño. La ansiedad de que llegara rápidamente la hora de levantarse de la cama, la incertidumbre de si cumplirían los deseos escritos en la carta, el desconocer cómo demonios entraban-si por la ventana o por la puerta-, preguntarse mil veces por dónde coño quedaba Oriente y por fin la desbordante alegría de desempaquetar los estupendos regalos. Una pequeña sonrisa mezclada de melancolía se le escapó mientras repasaba aquellas maravillosas noches ya un tanto lejanas en el tiempo. Dejó atrás su nostalgia y caminando hacia su estancia algo le hizo detenerse. De la habitación de su hijo salía una luz que no presagiaba nada bueno. "Se va a enterar, ¿Qué demonios estará haciendo despierto a estas horas?" pensó para sí mismo. Abrió bruscamente la puerta y le encontró navegando por internet.

-"¿Se puede saber qué haces? le dijo visiblemente enfadado.

-"Jo, intento descubrir con el Google Street View por qué calle vienen los Reyes. Y no les veo." le contestó malhumorado y con resignación.

Apesadumbrado se dio media vuelta maldiciendo la maldita tecnología.

sábado, 28 de noviembre de 2009

EXIGENCIAS


La reunión estaba llegando a su final. Ambas partes estaban a  punto de cerrar el acuerdo. Lo que parecía imposible meses atrás, ahora resultaba factible. Las denominaciones de "Selección de Euskadi" y "Euskal Herria" se descartaban y el consenso apostaba por la híbrida "Euskal Selekzioa". A la Federación Vasca le había costado convencer al patriota colectivo de jugadores para que se celebre el habitual partido navideño y el pacto era inminente. Mientras un directivo exponía las declaraciones a realizar en la posterior rueda de prensa, el grupo de jugadores de la Real Sociedad cuchicheaba en la esquina de la mesa. Uno de ellos interrumpe el discurso bruscamente. Exige a la Federación que dé más pasos para la oficialidad de la selección vasca. "Salir con una pancarta reivindicativa todos los años no es suficiente" dice con voz nerviosa y entrecortada. De pronto el secretario abre la puerta. "Que salga Emilio Nsue, que le han convocado para la selección española sub-21 y tiene que hacerse unas fotos con la roja" dice dirigiéndose a la joven promesa txuriurdin. Con paso firme y seguro el canterano abandona la sala. El partido finalmente se suspenderá.

lunes, 22 de junio de 2009

SOLPASIÓN

Todos los que habían oído la noticia expresaban su desaprobación con diferentes gestos. Algunos soltaban juramentos, otros resoplaban cariacontecidos. El bar entero era un lugar de pesimismo y frustración. Todos habían escuchado por la televisión la previsión del tiempo para el verano. Un año más la meteorología les era adversa. La región no tenía la suerte de su lado. Todos estaban tremendamente preocupados. Los de los bares, los comerciantes, a los que les gusta la playa, los que quieren ponerse morenos...Todos tenían un nubarrón al que maldecir, un chubasco al que insultar. ¿Todos? Mientras el resto discutía la noticia, él salió del bar aguantando la emoción. No podía expresarla delante de ellos. No era tan cruel. Tenía que reprimirla hasta llegar a su negocio. Por fin lo consiguió. Mientras entraba por la puerta del solarium de su cadena SOLPASION, soltó la mayor carcajada que pudo mientras saltaba de alegría.

martes, 9 de diciembre de 2008

El cigarrito de después

El fuego salió descontrolado de la última planta. Los bomberos acudieron rápidamente a sofocar el incendio. Al día siguiente en los periódicos se recogía de forma escueta la noticia del suceso.

La investigación para aclarar la causa que originó el fuego comenzó rápidamente a instancias de la empresa aseguradora. Para ello se visionaron las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad. Gracias a una fuente muy fiable a la que he tenido acceso, os relataré lo que supuestamente (hay que ser precavido) sucedió esa noche.

En las oficinas de la sede, en pleno centro de la ciudad, ya no quedaba nadie. La jornada diaria hacía tiempo que había ya finalizado. El era un antiguo y popular presentador de informativos de televisión. Felizmente casado y con varios hijos, había dado el gran salto al ser nombrado director de comunicación de una importante empresa pública de transporte metropolitano. En ese momento estaba en su despacho esperando una cita.

Ella pudo entrar en el edificio sin problemas. Allí llevaba prestando sus servicios de consultoría de recursos humanos desde hacía unos meses. Subió hasta la última planta donde le aguardaba el directivo. Cerraron la puerta y no sólo ella precisamente se dedicó a prestar servicios esta vez, aunque de otra clase. En el suelo enmoquetado retozaron a calzón y tanga quitao. La pasión subió de temperatura hasta ponerse ambos como una locomotora sin freno. Al acabar la faena, tumbados aún en la moqueta, pensaron en aliviar su excitación con el clásico cigarrito de después. Terminadas las placenteras caladas postcoitales, se vistieron y salieron del despacho tras apagar las colillas en el cenicero de su mesa. Pero una no se consumió del todo, con tal mala suerte que prendió un folio que estaba junto al cenicero. Las llamas no tardaron en propagarse.

Al conocer las conclusiones de la investigación, los mandamases de la empresa del director infiel decidieron "tapar" la historia por razones obvias. Nada se ha sabido por tanto en los medios de comunicación.

martes, 2 de diciembre de 2008

Gemelos Mimados

Eran hijos del profesor borrachín de gimnasia del colegio. Un año mayores que yo. De físico casi casi idéntico. Eran gemelos. Lo único que tenían en común. Según crecían, cada uno adoptaba diferentes estéticas según la "tribu" a la que se adscribían. Pero siempre eran lo antagónico el uno del otro. Eran como la cara y la cruz. Si uno era pijo, el otro punk. Uno hacía surf, el otro iba en monopatín. Uno fumaba rubio, el negro era el preferido del otro. Escogían y desechaban sus gustos con la misma facilidad con la que vivían. Todos los caprichos a sus pies. Decíamos en el patio que uno era majo y el otro un bobo.

Pasó el tiempo y fueron convergiendo en sus apetencias. Cada vez más delgados, con miradas huidizas y llorosas. Con temblores en las manos. La tristeza marcada en sus angulosas caras. Se subieron al mismo caballo. Antesdeayer no sé con quién de ellos me crucé. Le saludé. Me dijo, con la educación intacta y la piel machacada, que no sabía quién era yo. Le dejé y me fuí afectado por su realidad y su olvido. Me duele hoy al pensarlo pero no era cierto lo que decíamos en el patio. Los dos gemelos mimados eran bobos.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Viernes por la tarde

El vestuario era una mezcla de vapor, sudor y olor a jabón. Terminado el entrenamiento, el equipo de fútbol del barrio se acicalaba con jolgorio. Un fin de semana por delante para disfrutar.
Todos esperaban el comienzo de su ritual. El guaperas macarrilla se preparaba para salir de caza. Con la toalla atada a la cintura, el rocoso defensa sacó su aro del neceser y mientras se lo acercaba a la oreja dijo riéndose frente al espejo:
-Viernes por la tarde, muda limpia, pendiente de guerra
y -alargando el final de la frase hasta el máximo- prepararos chicas que voy.
Las carcajadas se repitieron como siempre tras escuchar su sonora declaración de intenciones.
Poniéndose en silencio cada uno la camiseta con su número, fuera de la caseta esperaba el partido de liga de los domingos. El portero se acercó a hablar por última vez con sus defensas. Vio la cara del central con un ojo morado.
Justo cuando trataba de ocultarla agachando la barbilla, el guardameta le soltó:
-Vaya chupón tienes en el ojo.
Un leve empujón posterior del agraviado trató inútilmente de responder por su orgullo herido.

domingo, 26 de octubre de 2008

Del Llanto A La Risa

Hace unos meses Iberia convocó un concurso de microrrelatos. Parece que últimamente están de moda este tipo de concursos. El tema debía ser relativo a la compañía aérea que para eso lo convocaba. "Que tiren de imaginación otros y nos damos autobombo de paso" debieron pensar los expertos en marketing. Independientemente de esto, se me ocurrió este relato e inmediatamente lo mandé. No sé qué habrá pasado con él. Aquí lo publico para el que lo quiera leer:







DEL LLANTO A LA RISA
"No había montado en avión en toda mi vida y esa
sensación desconocida consiguió alterarme. Sólo supe
reaccionar de una manera : llorando. La tripulación
enseguida me ayudó a pasar el mal trago. Llegué a
mi destino sin apenas saber qué había ocurrido.
Ahora cuando viajo y veo el mismo logotipo de Iberia ,
imagino cómo sería ese vuelo con 3 meses de edad, y
entonces sí que me echo a reir."

sábado, 28 de junio de 2008

Concurso de microrrelatos

A finales del mes pasado, FNAC convocó un concurso de microrrelatos. Las bases del concurso establecían que el texto no podía superar las 150 palabras y la temática principal debía ser el libro.

Yo que apenas he escrito literatura en mi vida y mucho menos he participado en un certamen de este estilo, me animé a enviar una pequeña historia. Recientemente he recibido un correo con los 20 finalistas y sus relatos. El número de participantes había ascendido a 4800, por lo que entrar en ese grupo selecto intuía que sería misión harto difícil. Y finalmente así ha sido. Puede que mi escrito tal vez no tenga el nivel para estar en la final, pero sin pretender ser un despechado por eso en mi valoración, creo que en ese grupo se han colado algunos un tanto flojos (por ser generoso en el calificativo). Aquí os dejo mi microrrelato para que podáis juzgar por vosotros mismos.

EL NOMBRE SIEMPRE ACOMPAÑA

El título siempre se le resistía. Prudencio, era un escritor con éxito venido a menos y quería recuperar antiguos elogios. Allí sentado en la mesa del bar, tachaba angustiosamente cuantos posibles candidatos escribía en su agenda.

Una ocasión más llegaba el día de la entrega de su libro y no lo tenía decidido. Debía poner título a la vida y milagros de una mujer de belleza arrebatadora. Pero, ¿cómo podía sucederle otra vez este ritual incierto? A él, que había publicado numerosas novelas. Sentía el abismo bajo sus pies, como un funambulista en el alambre, al pensar en la inminente conversación con su editor y principal valedor.

De pronto, una chica con un rostro sublimemente imperfecto y una ajustada camiseta de tirantes abrió la puerta. El camarero le saludó: Hola Gloria. Y él pensó: el nombre siempre acompaña. Ya tenía título para su libro.