viernes, 7 de marzo de 2008

El prójimo inexistente


Combate el fascismo egoismo!!!

Canción de John Lennon - "Give Peace a Chance"




Ocurre después de terminar la jornada de futbol. Cuando un árbitro ha perjudicado a un equipo y en consecuencia ha beneficiado a otro, la escena se repite cada semana. Los perjudicados se quejan amargamente de las decisiones injustas del colegiado y los beneficiarios o guardan silencio, o se escudan en decir que si el árbitro ha pitado cierta acción es porque lo ha visto así o alaban la labor arbitral porque dicen que es muy difícil.

Cuando jornadas más tarde se cambian las tornas y el que anteriomente fuera agraciado ahora es lo contrario, ¿cómo le resultaría que le dijeran lo mismo que él dijo cuando ganó? ¿a que le jodería?.

Esto es un ejemplo como cualquier otro de egoísmo, de interés propio, de pensar en uno mismo, de falta de sensibilidad hacia el prójimo y de muchas más cosas. Si esas personas fueran como debieran ser, tendrían los cojones para decir que han ganado injustamente y que el adversario tiene razón en sus quejas.

Algo parecido sucede con el terrorismo de ETA. Si a un terrorista se le tortura y saliese a hablar alguien del "equipo del Gobierno" y dijera que lo lamentan pero que es una expresión más del conflicto político que hay en Euskadi (por reproducir las mismas justificaciones que suelen expresar los de la órbita radical vasca), a los amigos del "equipo de las bombas" les quemaría la sangre.

Así que en días como hoy en el que vuestros amigos los pistoleros han matado a un hombre, no salgáis diciendo cosas como esas y tener los cojones para decir que "ganar" algo así es inaceptable.

2 comentarios:

ROBERTO MOSO dijo...

La evidencia es tan aplastante que las palabras, al final, no hacen más que relativizar. por eso prefiero ser parco, que es lo que me pide la tristeza. Por otra parte, ya sospechaba yo que lo del conde no era solo una anécdota (nada lo es).

El Conde de MonteCristo dijo...

Aciertas y estoy de acuerdo contigo en que ante la evidencia todo sobra.Desgraciadamente una vez más y después de tanto tiempo.

Y respecto a lo de adoptar el nombre del conde,lo elegí porque desde siempre me ha gustado la novela de Dumas y porque el personaje encajaba con el concepto de blog que quería.

A raíz de tu comentario en tu blog acerca de qué es lo que me habían hecho en aquel castillo, me hizo pensar en que podía componer una similitud entre el personaje y yo (salvando muuuucho las distancias) y de ahí mi posterior respuesta. Sólo tendría que sustituir "castillo" por "vida".

En una próxima entrada consumaré esa transición de "anécdota" a realidad.

Un saludo,
El Conde