sábado, 4 de octubre de 2008

Immaculate Fools

Rescato de mi recuerdo musical a Immaculate Fools. Banda inglesa formada por dos parejas de hermanos (Weatherill y Ross) que a mediados de los 80-principios de los 90 tuvo paradójicamente más éxito en España que en su país de origen. Un grupo atípico por tanto y del que no existe mucho material por internet. Y es que parece olvidado a pesar de que para mí tienen una colección de canciones que han resistido muy bien el paso del tiempo.

Su LP de debut Hearts Of Fortune (1985) incluía grandes canciones como Save It, o como la que da título al disco:

Hearts Of Fortune (directo Mallorca 1987)


Alguno recordará la del mismo nombre que el grupo Immaculate Fools (video original):

Immaculate Fools


Nothing Means Nothing (directo Mallorca 1987)


Me viene a la memoria también cuando compré el vinilo de su segundo album Dumb Poet (1987). Disco de oro en España y en Inglaterra no entró ni siquiera en las listas. Confirmaban las buenas vibraciones del anterior y aumentó la popularidad y el éxito de la banda en España. El título del LP así como la canción del mismo nombre estaban dedicados a García Lorca. Never give less than everything, One minute o Wish you where here completaban un conjunto de canciones con una forma de hacer pop brillante y diferente.

Don't Drive The Hope From My Heart (directo Mallorca 1987)


Me acuerdo que vinieron a tocar al frontón de Fadura (Getxo) con llenazo incluído y compañeros de mi clase fueron al concierto y comentaban eufóricos lo que habían disfrutado y la emoción que habían sentido.

Tragic Comedy (directo Mallorca 1987)


Sobre todo Hearts Of Fortune y Dumb Poet y en menor medida el tercer disco fueron los que mayor repercusión tuvieron. Another Man's World (1990) fue disco de platino y siguió manteniendo su gusto por el pop bien hecho pero se empezaba a intuir su evolución hacia el folk con la inclusión del violín como instrumento extra. Canciones que brillan con este añadido como Sad, The Prince, Got Me By The Heart y Bad Seed.

Got Me By The Heart (Directo en Mexico 1994)


Posteriormente publicaron tres discos más The Toy Shop (1992), Woodhouse (1995) y Kiss and Punch (1996) que no llegaron al éxito de sus predecesores pero que contienen aunque con altibajos buenas grabaciones.

Después de separarse, su cantante Kevin Weatherill inició una intermitente carrera en solitario. Publicó un album Primitive con el nombre artístico de Dirty Ray y se afincó temporalmente en un pueblo gallego. Actualmente vive en Gales y da clases de música. Afirmaba en una entrevista reciente que hace música por placer. Así lo comprueban los que acuden a los conciertos que suele dar cuando se acerca por aquí, sólo con su guitarra, dedicándose también a producir a grupos, manteniendo así su vínculo con España y consiguiendo que algunos nos animemos a volver a escuchar discos que en una época no dejaron de sonar en las radios.

3 comentarios:

Bruno Pekín dijo...

Karay, Conde, me vas a matar, pero sin ser un gran entendido en los Inmaculate te diré que siempre me parecieron de tercera regional. Todo lo que oía de ellos era igual, el mismo soniquete de canción desgranada de forma plomiza. En la misma línea (creo yo, no sé...) hubo un tiempo en que los Psychedelic Furs ( sus cuatro primeros discos, despues ni fú ni fá) me ponían en orbita. Bufff, pero les separaban años luz.

El Conde de MonteCristo dijo...

Te voy a matar y voy a llevar tus cenizas a San Mamés, invito yo ;-)

Disiento de tu parecer sobre los Immaculate. Fíjate que a mi también me gustaban los Psychedelic Furs, de hecho por esa época también me compré el Talk Talk Talk (que aún guardo en vinilo) que tenía buenas canciones. Les separaban que su onda era de la llamada "siniestra" pero si nos ponemos quisquillosos también podríamos decir que sonaban siempre igual, incluída la voz de Butler (por poner un ejemplo en Heaven o en Pretty in Pink). Y recalco que me gustan los Psychedelic!

Anónimo dijo...

Yo estuve en ese concierto en el frontón de Fadura (22/5/92)... Tal vez era la juventud, pero recuerdo que los Immaculate han sido uno de los grupos con los que más he disfrutado en directo... Recuerdo un momento en el que el bajo se marcó una carrera saliendo del escenario, bajando por la rampa de acceso al mismo y yendo hasta la pared del fondo del frontón, y luego de vuelta al escenario; sin dejar de tocar, claro... Y nunca he visto a un guitarra romper tantas cuerdas ¡qué intensidad! Estos comentarios puede que no sean un análisis erudito de su música, que me encanta, pero el directo es magia, y ellos transmitían muchísima.