jueves, 22 de enero de 2009

Mi Originalidad

"¡Adiós rizos! Alisado definitivo por sólo 150€".
Esto ponía en un cartel en la puerta de una peluquería por donde pasé. Una evidencia más de hacia dónde vamos. Ansiamos lo que no poseemos y no valoramos lo que tenemos. Deseamos a otras personas y no a nuestra pareja, nuestras empresas son una castaña y las demás son excelentes, la vida del vecino es de película y la nuestra de cine de barrio, de pequeños queremos ser mayores y de adultos volver a ser niños. Si tenemos el pelo rizado, lo queremos alisar y viceversa. Si tenemos los ojos negros, los queremos azules. No nos gusta nuestro cuerpo y de manera artificial lo queremos como el de los famosos o como la vecina del quinto. Al final, no se nos podrá distinguir, seremos todos iguales.

Todos somos diferentes, sin copia y únicos en el planeta, y en cambio queremos ser un rebaño sin matices. Nuestro pelo, nuestra boca, nuestra voz así como nuestra manera de ser y todo el conjunto de lo que somos, es la identificación de nuestro irrepetible ADN. Somos originales desde el día en que nacemos. ¿Por qué empeñarnos en borrar nuestra orginalidad?

Aunque cuando nos hacemos "mayores" perdemos la inocencia y nos atrapa el engaño y la mentira adulta...


Hoy precisamente es el único día, junto al de Reyes, en el que no me importaría volver a ser un niño. Porque tal día como hoy empecé mi vida, personal e intransferible.

7 comentarios:

Alfonso dijo...

Felicidades, Conde!
Espero que la espiral de tu ADN siga prolongándose caprichosa y duradera a lo largo de este siglo… Del próximo ya hablaremos.

respecto al inconformismo que citas en tu post, yo cada día tengo más claro que, junto a la capacidad de adaptación, es uno de los rasgos humanos por antonomasia: me da a mi que el ser humano enfoca su porvenir en base a la solución de problemas. Y a falta de ellos, se los inventa. Pero no por inventados menos "problemas".

Alfonso dijo...

Te confesaré que yo también tengo un "problema". Nunca he podido con Bunbury, pero después de ver esta mala imitación de Tom Waits… ahora me da pena.

Roberto Moso dijo...

jE JE JE. Pa ke veas que no soy el único...

El Conde de MonteCristo dijo...

Gracias por la felicitación Alfonso, me intento sugestionar con que lo mejor que se puede hacer es cumplir años aunque a veces no estoy tan seguro a medida en que van cayendo jejeje

Sobre tu pena, yo reconozco poses, errores y demás argumentos en contra, pero es que hasta me llegan a hacer gracia algunos (no todos). Es todo un personaje y así le veo y así me gusta.

Sobre el comentarista con la risa de hiena: haces acto de presencia aprovechando la coyuntura pero sin comentar el tema de la entrada...cuánta derroche de modernidad. Este puede ser el principio de una larga (muy larga) y amarga enemistad (jua jua jua)

Bruno Pekín dijo...

Japi berdei, Conde¡¡¡ lamento llegar con retraso pero es que ayer ni encendí el ordenata. ¿Tuviste buen cumple u qué? ¡Cuenta¡...La entrada, agridulce y real como un puñocerrado...En cuanto a lo de alisar el pelo, tal vez haya tambien algo de "que no se me note que soy mulata y emigrante" o algo así. No sé. El precio, caro. Yo lo aliso por 75. Eso sí, lleva tiempo.
El que tarda en calentarse la plancha...Y Bumburi, mejor no me manifiesto, ya parecería un linchamiento.
Japi berdei+1 día, estimado Dantés.

El Conde de MonteCristo dijo...

Gracias Bruno, fue un buen cumple excepto el tramo horario entre las 20:00 y las 21:45.
Lo del alisamiento puede que también sea como dices, pero al fin y al cabo es un ejemplo más de lo que quería decir. Por qué empeñarse en eliminar lo que nos hace a cada uno originales? si eso precisamente es lo más grande que nos ha podido pasar....supongo (o estoy de supuestos)

Bruno Pekín dijo...

¡Ah, claro: los leones¡ Estos te hicieron el regalo por adelantado, contra el Valencia. Ni te quejes, camarada.