martes, 21 de julio de 2009

¿Un mundo sin amor?

De vez en cuando ocurren historias que parecen de película. Después de leer la siguiente noticia (más abajo la tenéis adjuntada) he pensado otra vez en ese tópico que casi siempre acierta como es el recurrente "la realidad supera a la ficción". Parece increíble que pasen este tipo de cosas y más cuando estamos acostumbrados a otro tipo de finales. Este "happy end" coincide con la muerte el viernes pasado de Gordon Waller a los 63 años. Waller formaba parte del dúo Peter and Gordon que en 1964 logró un número uno con una canción que les compuso Paul McCartney titulada A world without love. El dúo curiosamente seguía tocando después de tantos años. Hace unas semanas había dado unos conciertos y tenían más fechas para los siguientes meses. La pareja de la noticia parece que estuvieron oyendo la canción durante el tiempo que pasaron separados. No podían estar en un mundo sin amor como decía la canción (letra de la canción). Una pena que Gordon no pueda seguir cantándola, hubiera sonado bien como final feliz.





El "sí quiero" tras 10 años de silencio
Una pareja se casa tras hallarse una carta perdida durante una década.

Steve Smith y Carmen Ruiz Pérez son los protagonistas de una historia de amor con final feliz. La pareja, que se casó el viernes, perdió el contacto durante 10 años por culpa de una carta que se extravió detrás de una chimenea.


Smith, británico, y Ruiz Pérez, española, se conocieron en el año 1992 cuando ambos tenían 25 años y ella pasó una temporada en Devon (en el suroeste de Inglaterra) para aprender inglés.

Como muchas otras parejas, se enamoraron y pasaron un año juntos hasta que la española se mudó a París para trabajar en una tienda, según relatan hoy varios medios británicos. En una época en la que aún no era tan habitual manejar teléfonos móviles ni correos electrónicos, perdieron el contacto.

Seis años después, y con la esperanza de reanudar la relación, Steve optó por la vía tradicional y envió a Carmen una carta a la dirección postal de su madre en España. Cuando llegó a su destino, la madre de Carmen la colocó en la repisa de la chimenea, de donde cayó, y quedó oculta en la parte trasera. La carta permaneció allí 10 años, sin abrir, hasta que la familia la descubrió al efectuar unos trabajos.

La misiva decía así: "Espero que estés bien. Te escribo sólo para preguntarte si te has casado y si alguna vez todavía piensas en mi. Sería estupendo saber de ti, por favor ponte en contacto si puedes". Steve explicó que fue así de parco en palabras porque supuso que se habría casado y reconoció que "ya no esperaba una respuesta".

Cuando la carta llegó finalmente a manos de Carmen, que seguía soltera a los 42 años de edad, ésta llamó al número de teléfono que Smith había escrito, aunque los nervios le impidieron hacerlo de inmediato. "Estuve a punto de no llamarle. Agarraba el teléfono y volvía a colgar. Pero sabía que tenía que hacer esa llamada", agregó.

Sólo unos días después, se volvieron a reunir en París y descubrieron que seguían enamorados.

Steve relató así el reencuentro: "Fue como en una película. Corrimos por el aeropuerto hasta abrazarnos. Nos volvimos a ver y nos volvimos a enamorar por completo otra vez. A los 30 segundos de habernos visto ya nos estábamos besando".

El final feliz llegó el pasado 17 de julio, cuando la pareja se casó en Brixham, en el mismo condado inglés en el que se conocieron 17 años antes.

"No me había casado y ahora lo he hecho con el hombre a quien siempre amé", explicó Carmen.

4 comentarios:

Bruno Pekín dijo...

Bonita historia, pero...¿está narrada por alguien de la Conferencia Episcopal? Veamos: si analizamos un poco el texto enseguida notamos que el matrimonio y su sagrada importancia lo impregnan todo (desde el mismo titular). El reencuentro en el aeropuerto y besarse podría ser un final feliz y poner the end, pero aquí no. Lo dice la última frase, "el final feliz llegó cuando la pareja se CASÓ en Brixham"...Ese es el verdadero final feliz...¡claro¡¡casarse¡¡que cante el cura¡.

El Conde de MonteCristo dijo...

Pues lo ha escrito un periodista de El País jeje

Ya veo que por ese bar andas bien, tienen wifi y todo juas juas

Roberto Moso dijo...

Que se case Bruno ya!. Conde, mesedez, rehabilita lapágina para torpes del interné, me venía mu bien...

El Conde de MonteCristo dijo...

Rober, el enlace es este Blog Sumergido pero no he añadido más contenidos. Tienes especial interés en algún tema?