jueves, 13 de diciembre de 2007

Desmemoriados interesados

Canción de Gonzalo Valdivia - "Crepus"




"La llave del éxito es el conocimiento del valor de las cosas."
John Boyle O'Reilly (1844-1890) Poeta y novelista irlandés.


Todos conocemos a personas o tenemos familiares que teniendo un origen "humilde" han llegado, por diferentes razones, a tener un nivel económico y/o de éxito que les ha situado en la parte alta de la sociedad. Entre este tipo de gente existen los que tienen presente de dónde vienen y no olvidan su pasado, y los que intentan aparentar que siempre han permanecido en la clase más acomodada. De estos últimos voy a hablar.

Quién no tiene o ha conocido a la típica tía, prima, cuñado, hermano o amigo, que por méritos propios o ajenos, braguetazos o bodas por amor, golpes de suerte o encontronazos provocados, han conseguido una posición desahogada. En su nuevo estatus parece que siempre han nadado entre aguas de Vichy, vestido ropas de diseñadores de pronunciación extraña, y miccionado (no meado) en lujosa porcelana.

Cuántos de estos han vendido una historia tergiversada de su pasado, donde había moñiga ponen trufa, donde apretarse el cinturón cambian por bacanal, y digna sapiencia parental ausente de academicismos por ocultamiento de los progenitores.

Esos que olvidando lo que fueron, no dudan en menospreciar a los que pertenecen a su anterior estirpe. Y si son famosos ya sea por su profesión o no, mayor es su delito.

Me recuerdan a la típica dependienta de una tienda de lujo, que porque trabaja en un sitio en el que supuestamente acude gente con alto poder adquisitivo, se cree que ella también pertenece a ese círculo exclusivo. Y en ese delirio fantasioso, mira con altivez y arrogancia a clientes que no "aparentan" ese nivel y les trata con desprecio. Paradójicamente, son con los que más tiene en común, porque están en el mismo estrato social, y después de cerrar la tienda y dejar ese castillo encantado, vuelve a su barrio a vivir puerta con puerta con ellos.

El nuevo rico necesita alardear de su riqueza, la aristocracia no lo hace porque siempre ha sido rica.

5 comentarios:

ROBERTO dijo...

Bueno, ya veo que te interesan otras cosas aparte de la música. date por linkeado y gracias por linkearme. Por cierto ¿por qué tu Blog permite comentarios anónimos y el mio no?

El Conde de MonteCristo dijo...

Hombre Roberto, bienvenido!.
Te había enlazado cuando descubrí tu blog. Gracias por tu visita.

En el panel del blog, en Configuración>>Comentarios hay 4 opciones.
Yo tengo marcada la primera. Revisa cuál tienes tú, seguro que es porque tienes otra opción.

1)Cualquiera - incluidos los usuarios anónimos
2)Usuarios registrados - incluido OpenID
3)Usuarios con cuentas de Google
4)Sólo los miembros de este blog

ROBERTO MOSO dijo...

muchas gracias. me pongo a ello!

Mery dijo...

Hay un chascarrillo que dice: no sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Un abrazo. Mery

ROBERTO MOSO dijo...

Hay otro dicho que reza: "Líbrate del piojo resucitado", que viene a ser lo mismo. Salu2